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1.14.2015

Sarcasmo + Alegría = ¡ESPUMITA!



“No sabemos qué decir de Espumita. Nunca nos han preguntado ‘seriamente’, entonces optaré por hacer lo mismo que hacemos en nuestras canciones: hablar con el corazón…”, da el puntazo inicial, Carlos “Maldita Belleza” Núñez, guitarra y voz de la banda.



Lo primero que me llamó la atención fue su nombre -a decir verdad me parecía espantoso- supuse que era una broma, lo que ya de por sí me revelaba un poco por dónde iban estos muchachos. De todas formas, decidí escucharlos, antes de sacar conclusiones y para poder conocer a fondo la propuesta musical de esta banda guayaquileña que había estado rondando el newsfeed de mi Facebook.

Al no poseer ningún tipo de referencia, entré sin expectativa alguna a su perfil de bandcamp, lo que encontré fue simplemente una sorpresa auditiva muy muy grata, que al mismo tiempo logró quitarle protagonismo al nombre que en un principio no me cuadró.

Con un sonido bastante particular en comparación con otras bandas locales, Espumita se asemeja a las primeras grabaciones de la banda californiana Thee Oh Sees y otras bandas que desde principios de la década pasada siguieron esta corriente Lo-Fi y Garage Rock. Por otro lado, también poseen ese singular nihilismo desganado de la mítica banda española Kaka De Luxe (del cual grabaron un cover, pero que no está incluido en su discografía para descargar)



Quién carajos es Espumita

La banda se inicia en el 2013 y está conformada (principalmente) por Carlos y Chaby Apple, quienes se conocieron luego de compartir escenario durante casi 4 años en conciertos Punk Under. Él como guitarrista de la desaparecida banda Lanny Barbie: https://www.facebook.com/LannyBarbie666?fref=ts, y ella como bajista en El Destierro: https://soundcloud.com/el-destierro/manos-de-mosca. Actualmente en Espumita, sus roles incluyen: Guitarra, voces, bombo y xilófono (Carlos) y bajo/voces por parte de Chaby. Además han pasado por sus filas José Francisco Ycaza (sintetizador), David Rojas (batería/voces) y Rodrigo Brañas (batería)

En su corta participación en la escena, han editado tres EPs: Vacaciones infinitas, Pan de agua y Espumita, los tres grabados en el 2014.

Espumita guarda más de una sorpresa dentro de su corta, pero prolífica producción musical. Rock Alternativo, apacible, sencillo, minimalista y con toques de Garage Rock, no obstante es su fluidez y cinismo lo que les aporta ese peso y genuidad como banda. Cargados de frases tan sarcásticas como absurdas, sus integrantes cantan en total seriedad y armonía:

“¡Qué lujo viajar contigo
en este saco de arroz!
Lo sabes, siempre te lo digo:
que ‘eres mi amor’.
Solo tú me gustas más que oír Beach Boys…
¡Carnaval de Guaranda!, emborrachándonos…¡Sí!”

Miren el video de "Carnaval de Guaranda" acá: 

¿De dónde sacan sus ideas? Carlos -muy eufórico vía Facebook chat- me cuenta: “En Espumita se juntaron personas con su propio sabor particular. Se encerraron en un cuarto y se mezclaron con facilidad y felicidad. Los ensayos siempre han sido pura risa y mucho llanto. Sentimientos que pasaron desde el deseo de tener vacaciones infinitas hasta el hecho de odiar saber que somos la clase de persona a la que todo le sale mal” (este párrafo descriptivo fue editado para eliminar el excesivo uso de las palabras “chucha”, “loco”, “brother” y 67 signos de admiración)

Citaré una reseña que leí muchos años atrás sobre las letras de Gibby Haynes, para explicar a la perfección el contenido lírico de Espumita: “si vas a cantar letras tan absurdas como tontas, hazlo con un total sentido de convicción”. No me malinterpreten, con esto no estoy sugiriendo nada malo, todo lo contrario, el tono desafiante y burlón con el que enfrentan al oyente, les otorga puntos extra en mi lista, por su originalidad y –a falta de otra palabra- huevos.

“…Ya no me emborracho,
ya no fumo tanto,
ya no como jamón
¡ahora me embuto arroz!
Porque ahora bailo solo contigo en la discoteque, yeah!
Yo soy lo que tú quieras
Yo soy lo que tú quieras ser…”


¿Planes a futuro? “Queremos seguir componiendo sin detenernos... Hacer más álbumes de grabaciones alegres, tristes, ¡todoooo!. ¡Encontrar artistas con quien colaborar más!  ¡Lo que se venga!”. Motivación, creatividad y ese espíritu DIY que deberían poseer todos los que tienen o quieren empezar una banda en el saturado y gris panorama musical de nuestra escena local. ¡Aguante, Espumita!

Descarguen sus 3 EPs ¡GRATIS! (como le gusta a la gente), acá: http://espumita.bandcamp.com/


3.21.2013

¿ACTITUD O BUEN SONIDO?





La semana pasada fui al concierto de las Vírgenes Violadoras, en el que El Destierro, Lanny Barbie y Esputo Catatónico (en ese preciso orden) fueron teloneros. Fue muy agradable poder apreciar una puntualidad excepcional a lo largo del concierto, respetando el tiempo de las otras bandas y en especial el del público. Lo que sí fue una calamidad, como es habitual en este tipo de conciertos, fue el sonido.

Alguna vez discutiendo sobre los arreglos técnicos de los shows locales independientes, llegamos a la conclusión de que toda banda debería tener su sonidista. Alguien que se preocupe por la calidad de los shows y para sacar lo mejor de cada grupo, pues quién más que ellos para conocer su sonido.

Tenemos nuestros oídos mal acostumbrados a esta calidad de audio en vivo porque “es lo que hay”. Tal vez por no conocer bien lo que se quiere hacer o por falta de interés hacia el show que se quiere dar. Para muchas bandas importa más la actitud que el sonido, y no está mal si esa actitud opaca al audio durante el show en sí, es más, lo complementa. Y ese claro ejemplo se vivió en este concierto.

El Destierro, banda que me habían recomendado con anterioridad y que no había tenido la oportunidad de ver en vivo, puso un buen show, pero tal vez no logré apreciarlos musicalmente en su totalidad. No fue nada que me quitara el sueño, ni que me dejara pidiendo más, pero habría que escucharlos nuevamente, no es tiempo de sacar conclusiones, sin embargo la calidad de audio dejó mucho qué desear, dejando una huella más grande que la de la banda en sí, ya que algunos de los instrumentos no se pudieron apreciar en absoluto.

Lanny Barbie, por su parte, dieron un excelente show, plagado de más errores que de canciones, y con un sonido rústico y punk al extremo, pero son ellos el ejemplo perfecto sobre lo que me refería al inicio, ¿por qué?, porque es en este caso específico en el que la actitud opaca a la calidad de audio. Si vas a ver un show punk en Guayaquil, este tipo de problemas técnicos van incluidos con el precio de la entrada, pero es el show en vivo lo que destaca, y Lanny Barbie sabe poner uno muy bueno, y que se va desarrollando como un guión improvisado durante toda la tocada.

Esputo Catatónico, la banda genérica de los legendarios españoles Eskorbuto (banda que admiro muchísimo), es una agrupación que me atrae, sin embargo, la razón de utilizar el calificativo “genérico”, es porque su actitud aún cuando es al máximo “confrontadora”, no le llega a los talones a la autenticidad de los originales. Y algo que no me gusta son las cosas tibias o a medias, si realmente te crees todo lo que dices o proyectas, vívelo, no lo actúes. Musicalmente me gustan, y mucho, tienen su onda y hay que admitirlo, pero en cuestión de actitud, no me trago la fachada.

Como conversamos con un amigo durante el show, muchas bandas Punk de la ciudad son copias tras copias tras copias del discurso de otras bandas de antaño, que no proponen nada nuevo. Si alguna de las bandas hubiera pedido 5 minutos de silencio y un poco de reflexión por el nuevo Papa a todos los presentes esa noche en Diva, la actitud hubiera sido mil veces más confrontadora, contra cultura y más contestaria que gritar “¡hijueputa!” al final de cada canción o decir “¡abajo esto! y “¡abajo aquello!”, al ejército uniformado de alternativos guayaquileños. Esa sí hubiera sido una verdadera actitud Punk.



Finalmente, y con extrema puntualidad, llegaron las Vírgenes Violadoras, que aunque brindaron un show increíble de principio a fin, para una banda que cada vez más se introduce en los sonidos New Wave, la falta del tecladista se sintió. El orden de las canciones varió al que tenían establecido originalmente, esperando su llegada, y aunque fue en vano, el setlist estuvo impecable:




1.     Mi pedo en tu boca
2.     Monstruo de los Andes
3.     Tu sonrisa me ciega y me hipnotiza
4.     La niña del vestido rojo
5.     Aquelarre
6.     Cocoon
7.     Te amo siempre
8.     Dilema anal
9.     La chiva acuática de noé está llena de animales como tú
10.   Sangre
11.   Fingir Demencia
12.   Si te casas conmigo eres puta
13.   Entrando al corazón de la oscuridad

Su show, como un estado de menguante bipolaridad, varió drásticamente de un estado de ánimo a otro sin rendirle cuentas a nadie y con una performance contagiante y acelerante, sin embargo, la falta de un técnico de sonido, una vez más se hizo notable.

Tal vez la pregunta no debería referirse tanto a la actitud vs buen sonido, ya que muchos géneros musicales están muy arraigados a esa ideología que se basa más en actitud, especialmente si hablamos de Punk, pero… ¿en realidad estamos satisfechos con tan poco?, lastimosamente como comenté al inicio, la respuesta a esta pregunta continúa siendo “es lo que hay”.  Las dos cosas prodrían fusionarse creando un espectro musical muchísimo más contundente.

Ahora, no es con una visión pesimista que escribo estas palabras, es más, quisiera poder invitar a las personas que recién están empezando y a estudiantes de audio que tomen en cuenta que esto de ser sonidista de una banda es un cargo muy importante y necesario en esta escena under, la que al igual que un embrión, tiene como instinto primario e inmutable el continuar creciendo, buscando nutrirse y negándose a morir, sea como sea.

Fotos: Xavier "El abogado del rock" Gómez