7.10.2013

ULTRATUMBA: LADO A


Hace algún tiempo, luego de una noche “movida” con una chica, mientras nos levantábamos con algo de resaca, puse a todo volumen la canción de Ultratumba “Síndrome Post-coito”, en la que la banda canta con cruda honestidad las secuelas de un one night stand: "¿ya no sé qué más hacerte?, acabé y no quiero verte. Ya no puedo más…¡sácatela que estás sudada!”, la miré y le dije “esta canción es para ti”. A lo que recibí como respuesta un desnudo e igual de crudo y honesto “ándate a la mierda”. Tiempo después los vimos juntos en vivo.

Anécdotas relacionadas con conciertos o temas de esta banda guayaquileña que ya tiene casi 18 años tocando en el circuito local, curiosamente me han sucedido muchas en mi vida, pero no es por eso que escribo hoy este post. Esta reseña, que he decidido dividir en dos partes: Lado A y Lado B (una para su música y una para la entrevista que realicé a su líder fundador Omar Sotomayor) era justa y necesaria.

Empecemos...
Muchas interrogantes han hecho crecer su espectro durante años: ¿Qué es Ultratumba? ¿Quiénes son? ¿Por qué no tocan tan seguido? ¿Son una banda Punk o Garage Rock? ¿Por qué recién ahora la gente los escucha con frecuencia? ¿Son una banda de culto o sólo un grupo de desadaptados? (como lo cuentan las múltiples historias de excesos que se ven reflejadas en sus letras y anécdotas) ¿Son entonces un ejemplo a seguir o un estilo de vida? ¿o simplemente otra banda de nuestra pequeña escena que no ha recibido el reconocimiento necesario?


Foto propiedad de Bruno Carranza

Para mi, la historia de Ultratumba es la clásica experiencia de una banda que no fue apreciada en su momento, sin embargo, no puedo evitar preguntarme si es que ese momento es ahora y que tal vez todo ese historial caótico que se ha ido cocinando sin planificación premeditada ha servido para poder apreciarlos hoy como se debe.

Apegándose más al credo y estética de un género musical que a un estilo de vida, o de una idea detrás de todo el concepto que engloba Ultratumba, el de –dicho por ellos mismos- “venir a cagarles la fiesta”, su importancia radica en el solo hecho de causar una disruptiva sonora e ideológica en las personas y demás bandas que, más que divertirse, quieren mostrar profundidad con poses o letras pseudo intelectuales que llegan a ser risibles. Esta falta de seriedad es algo que a decir verdad le aportaría a muchas bandas actuales que se toman todo su “arte” con una "integridad" que ni sus mismos miembros se creen, y que por ende tiene como consecuencia la proyección de una muy débil autenticidad, algo que se refleja en su composiciones y en su estética como banda y músicos en general.

Portarte como un perfecto imbécil no está tan mal, si logras hacerlo riéndote de ti mismo.
Aunque algunas de sus letras puedan recaer en un recurso infantil, como ocurre en “A mis panas los botan de las fiestas” o “Soy horrible”, es gracias a ese ácido sentido del humor con el que cantan “¡Osama Bin Laden - 1! ¡Nueva York - 0!”, que promueven desde lo más absurdo hasta chistes de mal gusto para oídos sensibles y fácilmente irritables. 

Su primer disco “Los 14 cañonazos NO bailables”, incluye todas las canciones que la banda había logrado grabar a lo largo de su historia -hasta ese entonces- en diferentes épocas, en varios estudios y para compilaciones como la legendaria cinta underground “Puerto Rock 96”, con el que se dieron a conocer. En el “14 cañonazos…” se captura íntegramente su filosofía de vida del “¡Nace, crece, dáñate, culea y muere!”, que exponen en la letra de su tema “Forever Pinga”. Además de temas ya clásicos en su repertorio como “Suack que te pica el pavo”, “El ofrecido”, una adaptación de “I wanna be sedated” de los Ramones “Quiero estar borracho”, la famosísima “Lola” (dicho por el mismo Omar “esa canción es horrible”) y su clásico tema del suicida fallido que intenta todo por lograr su cometido “Highlander el inmortal”.

Sus letras son vulgares y no están escritas para pensar; son lineales, directas y sin ningún mensaje oculto, sin embargo, no por eso significa que su autocrítica burlona dirigida a nuestra sociedad y sus habitantes, sea menos real o “seria”, como ocurre en “Guayaquil vive por ti”, incluida en su segundo disco “Mi pene por Andy Warhol”:

“Las calles... de a verga,
la gente... de a verga,
sudando... de a verga,
esta ciudad vale verga.

Hicieron los puentes,
adoquín en tu vereda.
Te pintan la fachada
y te clavan la verga.
Alcalde... de a verga,
no tiene la culpa,
no tiene la culpa,
que esta gente valga ES verga”.

Algo que se traduce en el desgano y opinión general del joven guayaquileño desencantado con su ciudad, situación que además es una realidad latente y que se repite con frecuencia. Para ser más específicos, si le preguntas a un joven guayaquileño qué opina de su ciudad, esa seria su respuesta y hasta utilizando el mismo lenguaje. De todas formas, sus letras no son para ser tomadas en serio. Sus canciones son humorísticos y agudos ataques de sarcasmo, poseedores de esa sapiencia callejera del "Guayaco rodado", que es frontal, sabido, bacán, jodedor y chabacano.

“Haremos la guerra, no la paz. ¡Qué difícil hacer el bien cuando conoces el mal!”.
Ultratumba es esa banda que te recuerda el ideal hedonístico que (unos más que otros) tuvimos desde la adolescencia y que además nos empujó a cometer todo tipo de idioteces, locuras y excesos sin medir las consecuencias.

Recargados con toques de nuestra idiosincracia, jerga local y algunos de los elementos de nuestra arraigada cultura pop guayaquileña (algo muy visible en su logo que está formado por la fusión de su nombre con la etiqueta de la cerveza Pilsener), es esa visceral y adolescente rebeldía nihilística -para muchos sin sentido- la que hace que capturen en su música, a la perfección, ese espíritu autodestructivo tan necesario en alguna etapa de nuestras vidas.


Con el permiso otorgado por el líder de la banda, acá les dejo el link para bajar sus dos discos:







2 comentarios:

  1. aun espero un 3er disco, uno en vivo o algo que nos ilusione de que aun existen y que siguen para largo!!

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