4.17.2014

Reseñas, Radio y Alkaloides



Demasiado tiempo alejando de las reseñas…
El tiempo a veces no da para todo, aún cuando sea, en mi caso en particular, para escribir sobre un tema que me apasione tanto desde que era un crío. La vida es así, en constante cambio, a veces debemos priorizar otras actividades. De cualquier forma, la música siempre estuvo y estará ahí. Es por eso que con total convicción, afirmo: El blog está de vuelta.

Esta vez les traigo a una banda quiteña, que como es costumbre llegó a mis oídos de “casualidad”.

Tras una intrigante invitación y un acertado sí como respuesta de mi parte, me encontraba disfrutando de una fascinante velada, con la música de la radio local haciendo las veces de banda sonora. Luego de horas entre risas, y discusiones sobre temas que fluctuaban desde el más serio al más banal, mi encantadora interlocutora y yo fuimos interrumpidos por un armonioso y divertido beat. Automáticamente, como si una descarga eléctrica hubiera invadido su cuerpo, se levantó y empezó a bailar cantando el coro: “¡Ella viene del futurooo…!’”. Algo sorprendido y admirando atento su forma de bailar, pregunté quiénes eran y acoté:
-       El cantante tiene la voz parecida a la de Juan Son, el ex vocalista de los mexicanos Porter
-       No, son de aquí… –me respondió mientras continuaba bailando- …o sea de Ecuador, pero no sé de qué parte
-       “¿Cómo se llaman?”
-       “Alkaloides”
Luego me contó que alguien de afuera se los había recomendado al escucharlos en una lista de “nuevos sonidos” de distintos países. Vaya sorpresa al enterarme que aquella lista estaba hecha por el reconocido blog We Listen For You:


Mi curiosidad se incrementó. Días después me enteré de la rotación constante de los Alkaloides en una radio local. Lastimosamente debo aceptarlo, nunca escucho radio, o por lo menos no hasta ese momento. Hay ciertas secuelas de mi crecimiento en las que la reputación de la radio ecuatoriana queda por los suelos, sea por el pésimo e insatisfactorio contenido musical de su programación, por la rotación hasta el cansancio de los mismos y trillados temas una y otra vez, o quizá por las molestas interrupciones publicitarias (algo a lo que en realidad debería prestar más atención ya que pertenezco a este gremio), pero en fin…

Debo admitir que las cosas han cambiado mucho. Es increíble el apoyo actual a la música ecuatoriana y sobre todo a las bandas independientes. En lo que se refiere a producción nacional, las estaciones locales han estado habituadas a promocionar exclusivamente a artistas que pertenecen a corrientes sin trascendencia  o… cómo definirlos… música mucho más accesible a oídos sin entrenamiento, o por qué no decirlo, sin ningún tipo de gusto por un trasfondo artístico inteligente. Sin embargo, en la actualidad me he topado con que este tipo de oportunidades de radio difusión ha ido en ascenso.

Aún con del artículo 108 de la Ley de Comunicación en vigencia, en el que “la música producida, compuesta o ejecutada en el Ecuador, representará el 50% de las programaciones radiales, y que sus derechos de autor e interpretación serán cobrados y distribuidos correctamente de acuerdo a las leyes vigentes” (también conocida como la ley del “1x1”), he escuchado como esta ley ha mutado beneficiosamente para los artistas locales, dándoles una oportunidad de casi “7x1” (tal vez estoy exagerando un poco, pero definitivamente no miento), ya que me he topado con que escucho una franja de 5 canciones o más, todas de bandas independientes, algo que me dejó sorprendido en un principio, pero que hoy por hoy me produce una total sensación de satisfacción y felicidad.

¿Quiénes son "Alkaloides"?

(Foto descargada del Instagram de la banda)


De vuelta a la reseña en cuestión… Aunque hace poco, después de leer el borrador, me cuestionaron “No es una reseña en sí, ¿verdad?” A lo que respondí: “No… –porque no hay suficiente material para hacer una crítica musical a profundidad- …pero hay bandas locales que la gente debe conocer, y ese es el otro fin del blog”.

Al poco tiempo de descubrirlos y que captaran mi atención, fui investigando un poco más. Primero descargando el tema “Ella viene del futuro” (Para escucharla, click acá: https://soundcloud.com/alkaloides/ella-viene-del-futuro) y enviándolo a la persona que me lo hizo escuchar por primera vez, como forma de agradecimiento para que pueda bailarlo y cantarlo con esa misma energía electrificante cuando y donde quiera. Siempre he dicho que cualquier tipo de regalo que incluya un aporte musical, será bien atesorado. Acto seguido me puse en contacto con ellos.

Nicolás Meneses, su baterista, me envió la biografía de Alkaloides, banda quiteña que dio sus primeros pasos entre el 2009 y 2010.

La historia cuenta que Carlos Espinosa y Nicolás, se conocieron mientras asistían a clases de Psicología en la Universidad Católica. Al poco tiempo empezaron a intercambiar material propio que los dos venían trabajando por su cuenta, lo que desembocaría en sus primeros ensayos. Leonardo Morales se incorporó al poco tiempo y con esta alineación dieron unos primeros shows. La banda fue contactada para realizar un cortometraje en el que compartieron escena con Las Vírgenes Violadoras. Durante la producción de las tomas, conocieron a José Vergelin, el que sería su bajista, completando la alineación que sigue hasta hoy.

En el 2011, lanzan el EP La sombra Fuera del Espacio. Descrito así por ellos mismos: “el EP contiene 4 canciones que sintetizan el sonido inicial de la banda, con una perspectiva entre Post Punk, Garage Rock y muy ligeros tintes de rockabilly”. Me tomó algo de tiempo encontrarlo, porque al parecer lo han sacado de sus páginas de Soundcloud y Bandcamp. La realidad es que este EP se aleja muchísimo de la música que hacen actualmente. La alegría contagiante que poseen sus dos singles actuales difiere mucho de la onda de desencanto y pesimismo Punk que proyectan en su primera grabación. Con esto no estoy sugiriendo que no sea una buena producción, sencillamente parecen ser dos bandas completamente distintas, pero a decir verdad, me agradan las dos en sus distintos ambientes musicales. Algo que además aporta una variedad interesante.

Escucha el EP acá:

Aún cuando Alkaloides incluye en sus influencias a las bandas CSS, Interpol, Caribou, Holy Ghost!, The Drums, Tame Impala, DIIV, Chromatics, Joy Division (de quienes hacían un cover en español durante sus inicios), “sin Eskorbuto ni Flema seguramente no hubiéramos existido”, afirman. Lo que confirma las letras y actitud musical de sus inicios.

La repercusión de su sencillo “Ella viene del futuro” en medios independientes, abrió camino a una audiencia más amplia, local y mundialmente. Para mayo del 2014 lanzarán su primer trabajo de larga duración, compuesto de 10 temas. "Degenerar" es el primer single de este disco.

Escucha el single promocional de su álbum homónimo acá:

Alkaloides fusiona varios elementos del tan popular Indie Rock e Indie Pop, pero enmascarando una actitud Punk tangible y necesaria para aportarle esa autenticidad que posee la música que importa y vale la pena escuchar. La ejecución de sus temas, aunque denote en (escasos) momentos algo de frescura amateur, nos brinda una propuesta que te invita a pasarla bien, sea descargando frustración con las canciones de su debut, o bailando “al ritmo de los beats” o trasportándonos con una sonrisa a una noche de excesos como en su último single, Alkaloides, en su corto tiempo como agrupación, está haciendo las cosas MUY bien.
La música te busca, lo repito y repetiré mil y un veces. ¿Qué hubiera pasado si no recibía la invitación a esa velada? No hubiera descubierto nueva música, no hubiera escuchado a los Alkaloides y tal vez el regreso a las reseñas locales hubiera sido postergado aún más, no lo sé, sin embargo de lo que sí estoy seguro es de que no fuera un asiduo radio oyente de estaciones locales como ahora, ni estuviera agradecido promocionando su aporte a la escena independiente ¡Sigamos así!. Cualquier tipo de regalo que incluya un aporte musical, siempre será bien atesorado, indeed.

Conoce más sobre Alkaloides: http://www.alkaloides.com/















10.23.2013

¿Qué está pasando en Quito? Parte 3: Sweet Sandra



Aunque muchas veces sueño (con escaso positivismo) que aparezcan bandas con tonos vanguardistas, que viajen por la línea divisoria entre lo jodidamente arriesgado y lo que podría convertirse en un estilo forzado –por falta de un cerebro guía que posea autenticidad sonora- de vez en cuando me logro emocionar con potenciales barullos que aportan una buena dosis a ese positivismo casi utópico.

En lo que respecta a aportes musicales locales que propongan cambios drásticos (de los cuales deberían existir más en esta pequeña escena) y que posean algo de esta “vanguardia”, aunque sea por el simple hecho de atreverse a romper el molde de lo que ya estamos habituados, llegan bandas como Sweet Sandra.

Foto por "Caramelo" Acosta (utilizada sin permiso del autor)

Para los que no los conocen (deberían leer más mi blog, hijos de puta), Sweet Sandra es una banda de Noise Dance y Electro Clash. Aunque las comparaciones no son justas, podría referirme a ellos como un Crystal Castles ecuatoriano, gracias a su onda ecléctica de fusión electrónica experimental/mujer vocalista y condensación futurista.


Sandra, ácida y psicodélica Sandra
Luego de la reseña que les hice hace algunos meses, me he mantenido en contacto con este trío quiteño electrónico. Me enviaron Nasty Disco, su primer álbum, antes de realizar su lanzamiento oficial para reseñarlo en el blog. Con mis oídos agradecidos por su fascinante aporte, lo describo brevemente a continuación, haciendo énfasis en algunos temas:


El disco abre con Insane, un rítmico y memorable tema que incluye toques 8-bit y un beat bailable que además nos deja saborear un adelanto de lo que será este recorrido de 10 temas y 25 minutos de psicodelia electrónica.

Sin dejarnos acomodar mucho en el asiento, llega Route 666, la pista 2 que, desacelerando un poco el tempo, nos hace enfocar en el imperativo mood del álbum.

De golpe nos agarra del cuello la robótica Nakked, que produce alucinaciones futurísticas de un régimen militar que nos obliga sin descanso a mover los pies a la orden de “No pienses, solo existes”.

Nasty Disco posee temas que incluyen variaciones rítmicas experimentales, pero bajo un mismo concepto musical y sin perder su norte. Aunque su género ya lo englobe tácitamente, las canciones se dividen en Noise y Dance; algunas podrían ser encasilladas fácilmente como “electrónica avant-garde avanzada", otras son dueñas de una dimensión bailable fascinante y las demás logran fusionar los dos géneros en dosis exactas.

Las secuencias producidas llegan a convertirse en pequeños capítulos ácidos recubiertos de un ejercicio vocal muy “efecteado”, que aunque se torna difícil de descifrar, crea un acompañamiento atmosférico sonoro como si se tratara de un instrumento más.

La aceleración esquizofrénica de Speedo brinda su aporte demencial al álbum, justo antes de cerrar con un frenazo al mejor estilo montaña rusa, con el que Electric Fuse despide el fluido y breve viaje inter-dimensional que nos presenta Nasty Disco. ÁLBUM MUY RECOMENDADO. 

SHOW EN VIVO
Sweet Sandra nos visita por primera vez este sábado 26 de octubre en BEERHOUSE, Padre Aguirre 222 y Panamá. Vayan, escuchen, bailen y alucinen: https://www.facebook.com/events/210926545749971/?ref=3



Acá les dejo links para que los escuchen y se preparen para el show:



SI QUIEREN VER LA RESEÑA DE SUS DISCOS PUBLICADA EN ESTE BLOG, CONTÁCTENME.

10.15.2013

¿Qué está pasando en Quito? Parte 2: Estereo Humanzee







Hace unos meses un compañero de trabajo me habló sobre una banda capitalina que le dejó una huella musical luego de escucharlos en vivo en un festival en el Parque Lineal. Al preguntarle el nombre de la banda, lastimosamente no lo recordaba (sugerencia: chicos, no usen marihuana). Por suerte logró conseguir el disco y me lo prestó. Leí “Estereo Humanzee” y mi primera pregunta fue ¿qué es esto?, sin embargo, con solo presionar Play, una segunda pregunta llegó a mi cabeza “¿por qué carajos no sabía de su existencia?. La segunda pregunta sigue sin respuesta, ya que aún no logro entender el por qué de esta “proliferación secreta” de propuestas musicales capitalinas (al decir "secretas" me refiero con respecto al resto del país). Hay tanto material desconocido y talentoso dentro de Ecuador, que aún no concibo las razones por las que prefieren el anonimato, tal vez se trate de algo así como la vieja “denominación cool por asociación”, ya que si una banda se hace popular instantáneamente pierde su integridad (y hasta su base de fans) por el potencial comercial que posee. Algo que sigue siendo tema de debate y que seguramente se prolongará por muchas años más, pero que dejaré para otra reseña.

Foto descargada de su web oficial (sin permiso de la banda)


De vuelta al tema principal
No tengo información concreta de la banda, por eso esta reseña se enfocará más en su música, sólo sé que por el momento están de tour por Europa y que luego de más de 7 años como agrupación, lanzaron en agosto de 2013 su primer disco: Entropía. Es ese el material que llegó a mis manos y que escuché en repetidas ocasiones con mucho detenimiento. Una vez descubiertos, se los hice escuchar a algunos amigos, ¿la respuesta más frecuente? gente tarareando, moviendo los pies al ritmo de la banda y preguntando con mucho interés “está bueno, ¿qué es?”. Al responderles, nadie podía creer que era una banda ecuatoriana.

Música para escuchar en fiestas, reuniones, afters…
Este es hasta ahora el post más Pop que he realizado, esto lo escribo sin un ápice de sarcasmo. Con esto no les quito méritos, utilizo este género únicamente como calificativo que englobe a la producción de Estereo Humanzee, para que puedan tener una idea más completa de su identidad musical. Seamos sinceros, lo sabemos bien, existe Pop y Pop del bueno.

Al incluirlos en mi lista de bandas buenas de Electro Pop, vienen a mi memoria un sinnúmero de agrupaciones mundiales en las que detrás de cada composición hay un cerebro y una idea para transmitir, así sea “divertirse”, pero no de una forma burda o fácil, con coros pegajosos repetidos hasta el cansancio y con el fin de gustar a un definido tipo de audiencia, sino con una onda cool particular.

Estereo Humanzee no es Electro Pop per se, pero contiene un concepto bailable con un dejo de nostalgia fusionada con alegría, al estilo de las bandas mexicanas Kinky y Moenia (sin el meloso romanticismo de la segunda, pero sin duda con el ánimo fiestero de la primera), esto se ve reflejado en sus bajos Disco que van siempre acompañados de beats precisos para crear una atmósfera inteligente, armoniosa y muy bien ejecutada. Es en este tipo de Pop en el que la banda encaja a la perfección.

Para ser más concretos… ¿les ha pasado que realizan actividades sin sacarse los audífonos y todo lo que ocurre a su alrededor parece estar sincronizado con la música y los hace sentirse parte de un emocionante video clip del que son los únicos protagonistas? Bueno, el álbum Entropía podría convertirse –sin duda alguna- en la banda sonora que acompañe y se fusione con un día perfecto.

En canciones como Hubble utilizan un sintetizador similar al de The Killers (banda que tuvo un inicio muy interesante, pero que se dejó llevar demasiado por esa corriente Popera hasta convertirse en un producto musical pre-manufacturado más), pero en dosis exactas, para mantener un equilibro interesante y contagiante. Contrastando pero sin alejarse del mood del disco, en Máquina secuencial utilizan un bajo sexy y un down tempo similar al de Something about us de Daft Punk. De esta forma van creando variaciones estilísticas en el álbum, cargándolo de matices y texturas que además proyectan una elegancia musical, que mezcladas a la perfección, dejan un “buen sabor en nuestros oídos”. Muy recomendado.

Lastimosamente no he tenido la oportunidad de presenciar sus shows en vivo, pero por lo que he escuchado y se rumora por ahí, son monstruosamente divertidos. Solo espero poder presenciar y formar parte de esa fiesta muy pronto.


Para más música, biografía, videos y demás, les dejo el link de su página oficial:
http://estereohumanzee.com

Un par de videos:

Segunda parte: